


Hola! soy Flor.
Pisciana con ascendente en Capricornio, por si eso ya te dice algo de mí.
Durante mis primeros años de vida adulta hice lo que "se supone que hay que hacer": estudié Licenciatura en Administración en la UBA, me metí de lleno en el mundo corporativo, y construí una vida que desde afuera se veía bien. Estable, segura, prolija. Pero por dentro, algo no cerraba.
En 2020, en plena pandemia, empecé a hacerme preguntas que ya no podía ignorar. ¿Estaba viviendo la vida que yo quería, o la vida que se supone que debía vivir? Dejé la terapia psicoanalítica, empecé un proceso de counseling, y casi sin buscarlo, llegué a las Flores de Bach.
Me resonaron desde el primer momento.
No solo me ayudaron: me fascinaron.
Quería entender cómo funcionaban, qué había detrás de todo eso.
Lo que empezó como un hobby se convirtió en una vocación.
En 2021 llegó el momento más difícil de mi vida. Atravesé lo que se conoce como la "noche oscura del alma": un período de dolor profundo que me obligó a parar, mirarme, y cuestionarlo todo.
Mis creencias, mis decisiones, mi forma de entender el éxito, la vida, el quién quería ser.
Salí adelante con mucho apoyo terapéutico, con las flores, con las personas que me rodeaban, y con algo que nunca perdí: la fe en mí misma.
Ese proceso me reconstruyó. Y cuando salí, ya no era la misma — y eso fue exactamente lo que necesitaba.
Hoy soy Terapeuta Floral, y combino ese camino personal con mi formación en Administración para acompañar a otras mujeres a reconectarse con lo que realmente importa: sus emociones, su energía vital, y también — sí — su relación con el dinero.
Porque todo está conectado. Y yo lo viví en carne propia.