


Finanzas y Flores
¿Alguna vez te pasó que sabés perfectamente lo que "deberías" hacer con tu dinero, pero igual terminás tomando decisiones que después te frustran? ¿Que llegás a fin de mes sin entender bien a dónde fue todo? ¿Que pensar en plata te genera ansiedad, culpa, o simplemente preferís no mirarlo?
No es un problema de información.
Es un problema emocional.
Finanzas y Flores nació de algo que fui descubriendo en mis sesiones: muchas mujeres venían a trabajar malestar emocional, y cuando íbamos al fondo del asunto, aparecía siempre lo mismo — una relación complicada con el dinero. Creencias heredadas, mandatos familiares, miedos muy concretos: "no soy buena con los números", "el dinero es para otros", "si cobro lo que vale, me van a decir que soy cara".
La realidad es que nos mandaron al mundo sin ningún manual. Nos abrieron una cuenta bancaria, nos dieron una tarjeta de crédito, y así nomás. Sin que nadie nos enseñara a gestionar no solo los números, sino todo lo emocional que viene con ellos. Porque sí: cada decisión financiera que tomás — desde esa suscripción que nunca cancelás hasta el ahorro que nunca arranca — tiene una emoción detrás.
¿Qué trabajamos juntas?
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Las creencias que tenés sobre el dinero, el éxito y la abundancia
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Cómo te ves a vos misma: ¿desde la carencia o desde la posibilidad?
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Los mandatos familiares que heredaste sin darte cuenta
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La relación entre tus emociones y tus gastos
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Herramientas concretas para conectarte con tus finanzas personales, con seguridad y sin miedo
Y lo hacemos sin juicio. Ese es el valor más importante de este espacio. Porque lo que más abunda cuando hablamos de dinero es la autocrítica — la vergüenza, el "¿cómo llegué acá?", el sentir que todas las demás lo tienen resuelto menos vos.
Acá no hay lugar para eso. Hay lugar para entenderte, ordenarte, y construir desde ahí.
Finanzas y Flores es para vos si...
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Sentís que el dinero se te escapa aunque trabajes mucho
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Te cuesta poner precio a tu trabajo o cobrar lo que merecés
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Gastás de más cuando estás ansiosa, triste, o estresada
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Tenés deudas que te paralizan y no sabés por dónde empezar
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Querés empezar a ahorrar pero siempre queda para el mes que viene
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Sentís que "lo de las finanzas" es un mundo que no es para vos
No necesitás ser experta en números. Solo necesitás estar dispuesta a mirarte con honestidad.