


Flores para animales
Esta sección tiene nombre propio: Turma.
En 2021, Turma llegó a nuestra vida. Una perrita adoptada que había sido abandonada por su familia y vivía en un canil. Tenía 3 años, y desde el momento en que entró a casa, supimos que éramos familia.
En ese entonces yo trabajaba full home office, así que Turma prácticamente nunca estaba sola. Hasta que de un día para el otro, tuve que volver de forma presencial a la oficina. Y Turma empezó a manifestar lo que cualquier dueña reconoce con el corazón apretado: conductas de apego, angustia excesiva, actitudes de desesperación cada vez que me iba.
Ahí fue cuando pensé: las flores la tienen que poder ayudar.
Pero trabajar con flores no es seguir una fórmula. Es interpretación, es alquimia, es traducir al lenguaje floral lo que le pasa al otro. ¿Y cómo se lee eso en un animal?
Por eso, decidí formarme específicamente en Terapia Floral para Animales, y empezar a tratar con flores el desequilibrio emocional que le generaba el apego.
Lo que descubrí me maravilló: en los animales, la terapia floral es aún más efectiva que en los seres humanos. Ellos son mucho más energéticos que nosotros, y al no tener el sesgo del ego, canalizan la energía de las flores de forma mucho más limpia y directa.
Turma fue mi musa inspiradora. Y desde entonces, cada mudanza, cada viaje, cada cambio estructural en nuestra vida donde ella se ve afectada — las flores hacen lo suyo.
¿Cómo funciona una sesión para tu animal?
Trabajamos juntas — vos, que lo conocés mejor que nadie, y yo — para entender qué está atravesando tu compañero: qué cambios hubo en su entorno, cómo es su comportamiento habitual, qué situaciones le generan malestar. A partir de ese mapeo, formulamos una mezcla floral personalizada para acompañar su proceso emocional.
Sin efectos secundarios. Sin sedación. Sin contraindicaciones. Completamente seguro.
Situaciones frecuentes en las que las flores ayudan:
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Ansiedad por separación
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Miedo a los fuegos artificiales, tormentas o ruidos fuertes
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Adaptación a mudanzas, viajes o cambios de hogar
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Peleas entre animales que conviven
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Duelo por la pérdida de un compañero (humano o animal)
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Comportamientos compulsivos o difíciles de manejar
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Llegada de un nuevo integrante a la familia
Tu compañero no puede decirte con palabras cómo se siente. Pero vos sabés cuándo algo no está bien.
Las flores son una forma de escucharlo de todos modos.